Escudriñando Singularity
Hablemos del mestizaje. Coger ideas de un lado y de otro para dar como resultado un producto que aunque aparentemente carezca del factor sorpresa, el mero hecho de aunar ingredientes que hasta ahora no han sido mezclados ya es de por sí una novedad. Singularity bebe de esta idea. Todo huele a visto, a sobado, pero la forja de este carismático batiburrillo tiene un algo especial. Y es que las cosas, si están hechas desde una base afianzada y testada, ya tienen medio camino recorrido. El resto es tener algo de arte, y a los de Raven Software les sobra.

Sobre Red Dead Redemption, el western y otras divagaciones
Llevo varios días dándole vueltas a cómo escribir mis impresiones sobre Red Dead Redemption, pero cada vez que lo hago e intento elucubrar la mejor forma de acercarme a la obra cumbre de Rockstar me veo superado ante las incontables capas de información y conclusiones a las que puedo llegar dadas las enormes proporciones de lo que es capaz de aportar el juego. Tras varios meses desencantado con la industria, esto es lo más parecido a una aparición mariana para un creyente. Lo que el cine contemporáneo no ha podido gestar ha sido plasmado por un videojuego: Recuperar del olvido el maltratado género western dando como resultado una de las mayores epopeyas del mundo de los videojuegos que auna un argumento digno de un descendiente mestizo de John Ford y Sergio Leone con una dirección artística a la altura de la mejor fotografía cinematográfica.

Escudriñando Transformers: La guerra por Cybertron
Hace unos días le pegué un repaso al historial de videojuegos relacionados con los Transformers, y el balance no se puede decir que sea precisamente bueno. Tratar cualquier a cualquier producto relacionado con la franquicia con desprecio por ser simplemente “juguetes para críos” es tamaño error, y más cuando hablamos de estos juguetes ya han pasado por las manos de más de una generación y poseen un valor nostálgico de peso. Es por eso que tan solo por el hecho de que Transformers: La guerra por Cybertron sea una obra realizada desde el respeto hacia el fan acérrimo pero sin descuidar al público ajeno ya merezca prestarle un poco de atención.

La revista Sonic the comic
Ponerse a hablar de Sonic como franquicia nos daría para un montón de artículos entre el merchandising, las series de televisión y los cómics. De esta última faceta, el primer tebeo aparecido data de 1991 como un número único que promocionaba el primer Sonic the Hedgehog. Esta publicación sirvió de base canónica para que dos años más tarde, aprovechando el tirón de la segunda parte la editorial Fletaway, con el respaldo Sega UK, lanzara una revista en la que tendrían cabida historietas tanto del erizo como de otros personajes de la compañía, así como servir de escaparate para promocionar las novedades que fueran saliendo. Hablemos pues de Sonic the comic.

Videojuegos de Transformers
¡Ay, los Transformers tío, qué recuerdos! Si, si, eso de ensalzar cualquier película o serie de los 80 por el mero hecho de ser antigua está muy bien, pero a veces hay más de lo que los ojos ven (qué bien traído). Los muñequitos de Hasbro/Takara han dado de sí muchísimo a lo largo de su dilatada existencia más allá de las líneas de juguetes, ya que, además de esas fallas valencianas cibernéticas que son las películas del Michael Bay, se han producido hasta ahora nada menos que 13 series de televisión. A su vez, y como siempre pasa con estas cosas, de todo este entramado sacacuartos han salido un buen puñado de videojuegos. Demos un paseo por todos ellos a ritmo de Stan Bush.

Sobre ahorcarse e internet
Había escuchado ya hace tiempo del llamado “choking game” pero las últimas novedades al respecto me han dejado listo del todo. Como su nombre indica, este “juego del ahogo” es una moda que se extendió hace unos años entre la muchachada de esa cuna del despropósito que es norteamérica. El jueguecito consiste literalmente en ahorcarse durante unos segundos, ya sea uno mismo o con la ayuda de otros, de forma que se dificulte la llegada de flujo sanguíneo al cerebro a base de presionar la carótida, provocando que al dejar de aplicar presión, se llegue a un estado de embriaguez fruto de la bajada en el pulso. Vamos, un divertimento de gente inteligente, de los que se sacan una ingeniería a año por curso. Pues bien, la moda lleva bastante tiempo extendiéndose por otros lugares Argentina, Chile o Perú. ¿Y sabéis a quien le echan la culpa de todos los fallecidos que hay hasta ahora? Pues claro, a internet.

De escépticos está el mundo lleno
Anoche estuvimos en casa de mi amigo el de la coleta viendo una película de animación japonesa que no viene al caso. Su chalet es un poco el camarote de los hermanos Marx, ya que hay un constante devenir de visitas inesperadas de gente que invita a otra gente sin siquiera mencionarlo. Mientras veíamos el film, hizo acto de presencia el novio de una chica que por allí andaba, sorprendiéndose por el hecho de que estuviéramos allí repanchingados en el salón prestándole atención a “dibujos animados”. Tras unos segundos en la sala en la que ambos soltaron alguna risita cómplice, se despidieron con un burlón “konnichi wa”. Del triste chascarrillo hice caso omiso, ya que ni eso es adiós en japonés ni mierda, pero cada vez que veo estos retazos de escepticismo y burla ante hobbies o intereses de corte minoritario, siento que me tocan las pelotas hasta lo más profundo de su ovalada silueta.

Declaración de intenciones
Tarde o temprano había que volver. Han sido unos meses de desintoxicación del medio disfrutando del ocio electrónico de forma más “sana”, y es que desde dentro no te das cuenta, pero esa vorágine de noticias, novedades y las incesantes ansias por documentarse de nimiedades logran a la larga desvirtuar las verdaderas apetencias de uno mismo. O lo que es lo mismo, acabamos con el puto coco comido por culpa de desarrolladoras competitivas, distribuidoras agresivas y ese distópico mercado que nos acaba haciendo tener por bandera lo mismo que decía Queen en un tema: Lo quiero todo, lo quiero ahora.
Esa actitud hace que al ver las cosas desde fuera se pueda vislumbrar la subnormalidad inherente a los medios y rutinas que lo rodean. Estanterías con juegos sin desprecintar, títulos lanzados cual llegada del mesías que a los tres meses no los recuerda ni su padre o sinsentidos en forma de debates en foros y blogs sobre temas a la altura de analizar la repercusión sociocultural del último baile de la Esteban deberían ejercer de sonora bofetada a aquellos que lo necesiten.
Como digo, todo todito se desvirtúa, incluso este sacrosanto lugar. Hago scroll hacia abajo en el blog y los últimos posts me hacen recordar aquellas palabras de ira de Matías Prats jr. No se puede aparentar ser lo que uno no es, y este mundillo de notas de prensa o bajadas de pantalones por un par de míseras bundle copies me viene bastante largo. Es por ello que todo va a volver a sus fueros, a lo que inicialmente era Yocreoqueno, un sitio en el que hablar de lo que me salga de los nísperos, sin concesiones ni dependencias. Un sitio en el que gracias al desinterés hacia la actualidad (que no indiferencia) pude conocer a toda la gente maja que por aquí se asoma y con los que en muchos casos he fraguado buenas amistades, donde muchos le pusieron al blog la mejor coletilla que se le puede poner, diferente.
En resumen, que aquí estoy de vuelta.
Yocreoqueno en nuevos sabores
Ante la carencia de medios para poder escribir largo y tendido sobre todo lo que me interesa, amén de no ser este espacio el más idóneo más allá de los menesteres binarios de costumbre, aquí presento una nueva vía de comunicación para todos ustedes. El microblogging llevado a su mínima expresión (o máxima) es la única opción en esta vorágine de información que nos deja listos de papeles a diario. Así que si desean más carnaza para mantener distraídas sus despiertas mentes, ¡acudan a la llamada del TUMBLR DE YOCREOQUENO!
Regalamos 50 códigos para la beta multijugador de Blur
Qué vanguardista que es el hablar en plural cuando soy yo solo el que escribe. El caso es que los apañaos de Activision me han proporcionado 50 códigos para que probéis la beta multijugador + una suscripción de 48 horas a Xbox Live Gold. Para haceros con una, pinchad en este enlace y tras el proceso de registro recibiréis en un ratejo el código de descarga, ya que la beta empieza hoy mismo.

Para los ajenos, Blur es el último título de Bizarre Creations, donde aunque de fachada pueda parecer un juego de coches del montón, la cosa tiene miga al incluir en las carreras la posibilidad de coger items y power ups, dando un regustillo old school, un flow, y un gromenawer que quita el sentío. Además, siendo los artífices de la saga Project Gotham Racing qué menos que otorgarles el beneficio de la duda. Aquí va un poquito de gameplay fresquito para que os pique el gusanillo. Nos vemos en la beta.







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