Los vídeos de la Hobby Consolas
Uno no se da cuenta de cómo cambian las cosas y no hace retrospectiva de cómo funcionaban las cosas hace unos años. Aunque nadie lo recuerde, existió una época en la que no había internet, ni blogs, ni youtube. Una época en la que Natalia Estrada vivía en España, los niños vestían un pantalón de chandal con brillos y una camisa a cuadros y la gente se compraba la Hobby Consolas, o como mi padre decía, la Hobby Consuelo. Los que éramos asíduos del kiosco hemos convivido mes a mes con los patinazos de Yen en “El teléfono Rojo”, las cartas polémicas de los hermanos Sandoval o las previews de “The Elf” sobre matamarcianos que no llegaban a Europa. Pero hubo una novedad en la revista que supuso el boom y consolidación como la publicación de videojuegos más importante de España: La inclusión de vídeos en algunos números de la revista.

Sin webs con vídeos en streaming ni Emule la única posibilidad que teníamos de ver juegos en movimiento era probarlos en casa de un amigo o suplicarle a tu madre que si podías quedarte en la sección de videojuegos de El Corte inglés mientras ella subía a la planta de oportunidades. Por ello, poder visualizar las últimas novedades en vhs fue una tentación que se llevó de calle a casi todos los jóvenes españoles, y que más tarde sería una práctica vilmente copiada por Superjuegos y demás competidoras a la cola de la reina del kiosco, y no, no me refiero a la Pantoja amiguitos, en todo caso a Amalio Gomez, su flamante director.








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