Spectrum y el hipnótico tiempo de carga
Si tuviste hace años esta máquina de ocho bits, realiza éste experimento espaciotemporal videosugestivo. Pon el siguiente vídeo con el volumen bastante alto, cierra los ojos y relájate. Inmediatamente, comenzarán a invadirte vivencias y recuerdos de tiempos pasados.
En mi caso, me veo en una pequeña salita, sentado en una silla plegable a escasos centímetros de un televisor. Me veo en bermudas, posiblemente sudando y hurgándome en la postilla que se me ha hecho en la rodilla jugando al futbol. Manoseo compulsivamente la caja del casette que estoy intentando cargar, y casi me sé de memoria tanto las instrucciones como la imagen de la portada. Mi madre se asoma cada rato a la habitación para recordarme que haga los deberes, pero me da igual, pues necesito mis 30 minutos mágicos pegado al ordenador.
Palabras como kempston, border ó Sinclair resuenan en mi cabeza. La cinta no carga a la primera, así que cambio mi walkman por otro de recambio que tengo que suele fallar menos. Tras 7 minutos de espera obtengo mi resultado, y puedo divertirme un rato hasta la hora de cenar. Esa misma noche, metido en mi cama, hago dibujos de personajes pixelados en una libreta de cuadritos… he descubierto cómo introducir caracteres personalizados en basic usando la orden poke tras empaparme con el manual de usuario que traía el Spectrum. Mañana mismo empezaré a trabajar en mi videojuego sobre el capitán cavernícola. Ah no, que mañana jugamos contra el barrio de San Martín en el descampado. Bueno, ¡pues otro día me pongo!
Wow, ésto es peor que irse de camping con Hipnosapo.







Que bueno
Lo peor es que no siempre se cargaban con éxito.
En mi casa jugabamos mucho a uno de Indiana Jones.
Hubo un Indiana Jones y la ultima cruzada para Spectrum, pero es muy probable que al que jugaras era al Fred, que copiaba el rollete arqueologo con sombrero de forma descarada. Claro, como que era español