Reflexiones ociosas
septiembre 23, 2008
10 comentarios
El ocio no es nada bueno. Es enemigo acérrimo de la obligación y el compromiso. En pleno auge de las telecomunicaciones, los móviles y los cacharritos multimedia es fácil conocer y hacerse adicto a casi todo. Vamos, uno puede aficionarse al diseño y confección de trajes de sevillana para ornitorrincos de pico morado que como poco encuentra una web oficial, varios modelos subastados en ebay y posiblemente algún video de youtube con prácticos consejos a la hora de ponerle volantes al vestido. El ciberespacio ha abierto la senda para que podamos alcanzar casi cualquier cosa con solo unos clicks de ratón, informándonos de todo lo que está de moda y a la última con una facilidad que da hasta miedo.

Categorías:Opinión
consumismo, ocio








Comentarios & amenazas