Hey guys! Para aquellos lectores generosos de corazón que tienen este sacrosanto lugar en sus feeds, me gustaría comentar que desde hace exactamente un mes estoy escribiendo cosas y cosillas para la web atrincherados.net, un simpático y humilde portal de videojuegos que necesita ese puntito de ignorancia camuflada en palabras poco comunes que solo yo puedo proporcionarles. Aunque tengo libertad para hablar de lo que quiera no suelo hacer el borrico demasiado, de modo que la tónica general de lo que publico allí tiene un aspecto algo más formal que lo que acostumbraba a esputar por estos lares. Son medios distintos, por lo que el enfoque también lo es.
El pluriempleo alternado con algunos quehaceres académicos me han impedido asomarme más por aquí, pero como buenos desconocidos que son, les puedo prometer sin necesidad de dar explicaciones si no lo hago que volveré, aunque centrando mis esfuerzos en las aventuras y desventuras que voy viviendo en esto del desarrollo profesional de videojuegos. En este enlace hay un listado de todo lo que he realizado en la web antes mencionada. No me azucen con un látigo al comprobar que he escrito en un mes más que en los dos últimos años por aquí. Disfruten y difundan su contenido ahora que pueden si les gusta, y no descarten verme por algún otro sitio en poco tiempo.
Hace ya más de un año que conté por aquí mis desventuras en eso de querer hacer videojuegos, cuyo alcance se encontraba en mi escala particular al mismo nivel que conducir por mi barrio un Ecto-1 o ser contratado como DJ en la cantina de Mos Eisley. La cosa es que desde entonces he recibido un buen puñado de e-mails de lectores que como yo siempre se han sentido atraídos por este campo creativo tan atractivo a la vez que desconocido. Lo que en su día eran más lamentos que otra cosa se han ido convirtiendo durante los últimos meses en una posibilidad real, y mira tú cómo son las cosas que he acabado trabajando en ello. Efectivamente compañeros, hago videojuegos de los de verdad. O al menos en eso estamos.
Ejerzo de diseñador/creativo en una empresa con cierto renombre que desarrolla videojuegos para plataformas móviles. Ahora mismo estamos volcados en un proyecto para los dispositivos iOS de Apple, y por mucho que me intentara hacer una idea de cómo sería trabajar en algo así, andaba realmente lejos de saber lo complejo que puede llegar a ser. Eso de plantear un videojuego es fácil si se realiza una buena copia de algo que ya existe. El verdadero desafío está en crear algo realmente original que se adapte al público al que pretendemos que vaya dirigido. Una movida que te cagas con un trabajo de documentación y resolución de problemas bastante desquiciante. Y por mucho que me las quiera dar del Miyamoto del sur de Despeñaperros, los quebraderos de cabeza y callejones sin salida que pueden surgir en el proceso tienen tela.
No sería lícito dar detalles en profundidad del proceso de creación o de cómo he llegado a este punto. Basta decir que todos aquellos que me instaban a no tirar la toalla con todo este asunto merecen mis más sinceros agradecimientos.
No voy a decir que a partir de mañana vaya a volver a escribir por aquí pues ya sabes tú cómo es esto. Es como decir que mañana me fumo el último cigarro o que la semana que viene llevo el coche a la revisión, las cosas con calma. Desde luego no hay día que pase en el que no piense en un nuevo artículo o chascarrillo a compartir (mis amiguetes del Twitter o Tumblr bien lo saben) pero la vida aprieta mucho el fistro y el tiempo brilla por su ausencia en esto de sacar adelante una página yo solo a estas alturas de la vida. Independientemente de eso, en poco tiempo os encomendaré a determinados sitios donde voy a colaborar con artículos orientados exclusivamente al tema del desarrollo de juegos y demás tejemanejes de ámbito psicológico a la hora de elaborarlos. Y por supuesto, cuando asome de nuevo los hocicos por aquí os lo haré saber. Abrazos y restregones.
Tarde o temprano había que volver. Han sido unos meses de desintoxicación del medio disfrutando del ocio electrónico de forma más “sana”, y es que desde dentro no te das cuenta, pero esa vorágine de noticias, novedades y las incesantes ansias por documentarse de nimiedades logran a la larga desvirtuar las verdaderas apetencias de uno mismo. O lo que es lo mismo, acabamos con el puto coco comido por culpa de desarrolladoras competitivas, distribuidoras agresivas y ese distópico mercado que nos acaba haciendo tener por bandera lo mismo que decía Queen en un tema: Lo quiero todo, lo quiero ahora.
Esa actitud hace que al ver las cosas desde fuera se pueda vislumbrar la subnormalidad inherente a los medios y rutinas que lo rodean. Estanterías con juegos sin desprecintar, títulos lanzados cual llegada del mesías que a los tres meses no los recuerda ni su padre o sinsentidos en forma de debates en foros y blogs sobre temas a la altura de analizar la repercusión sociocultural del último baile de la Esteban deberían ejercer de sonora bofetada a aquellos que lo necesiten.
Como digo, todo todito se desvirtúa, incluso este sacrosanto lugar. Hago scroll hacia abajo en el blog y los últimos posts me hacen recordar aquellas palabras de ira de Matías Prats jr. No se puede aparentar ser lo que uno no es, y este mundillo de notas de prensa o bajadas de pantalones por un par de míseras bundle copies me viene bastante largo. Es por ello que todo va a volver a sus fueros, a lo que inicialmente era Yocreoqueno, un sitio en el que hablar de lo que me salga de los nísperos, sin concesiones ni dependencias. Un sitio en el que gracias al desinterés hacia la actualidad (que no indiferencia) pude conocer a toda la gente maja que por aquí se asoma y con los que en muchos casos he fraguado buenas amistades, donde muchos le pusieron al blog la mejor coletilla que se le puede poner, diferente.
Ante la carencia de medios para poder escribir largo y tendido sobre todo lo que me interesa, amén de no ser este espacio el más idóneo más allá de los menesteres binarios de costumbre, aquí presento una nueva vía de comunicación para todos ustedes. El microblogging llevado a su mínima expresión (o máxima) es la única opción en esta vorágine de información que nos deja listos de papeles a diario. Así que si desean más carnaza para mantener distraídas sus despiertas mentes, ¡acudan a la llamada del TUMBLR DE YOCREOQUENO!
O al menos debe llevarla cuando el que está tras el mostrador eres tú. Vivencias totalmente reales, recientes y propias en estos tiempos difíciles para el consumidor ajeno a los devenires del mercado del videojuego, que debe solventar con pericia esos encargos navideños tan propios de estas fechas.
Por eso la señorita Ann Lise me ha informado amablemente por mail que el blog ha entrado en el top de videojuegos de dicha web. Y como de alguna forma hay que corresponder y su nombre mola mucho al pronunciarlo, aquí que os lo comunico y planto el ranking del mes en exclusiva. Tras haber rebasado a páginas del renombre de “1001 juegos móviles”, solo los dioses saben hasta donde vamos a ser capaces de llegar. Si es que sin estos rankings no somos nadie, hombreya.
Seré breve, que las autoridades sanitarias advierten que el autobombo no es bueno para la salud. Resulta que anoche me dí cuenta que era 28 de enero, y que aparte de ser el cumpleaños de Elijah Wood y el rubio de los Backstreet Boys, es el segundo aniversario del blog. Pensé hace tiempo que una buena forma de celebrarlo sería con algún evento especial o concurso, pero a quien vamos a engañar, no recibo promoción alguna por parte de las compañías como sucede con otros grandes del sector, y sortear algún juego usado o monigote que tenga en el trastero no tiene gracia alguna.
Por ello, creo que la mejor forma de celebrarlo es escribiendo más, porque como diría Wyoming, mejor es imposible, y mis capacidades literarias no van a florecer por el hecho de hablar de lo que hablo, así que dado que ya han quedado atrás esos asuntillos de salud y trabajo que me comían bastante tiempo, auguro que vamos a dar un buen tironcillo los próximos meses.
Lo que más me ilusiona, independientemente de las irrisorias visitas diarias que recibo (eso sí, con progresión ascendente siempre desde que comencé), es que con cada post hay un buen puñado de respuestas y comentarios de envergadura, por lo que aunque suene a tópico repelente, me quedo muy satisfecho al ver que el blog lo mantenéis vosotros con vuestros comentarios, y más al ver que el que entra no lo hace por casualidad, sino porque verdaderamente le gusta lo que por aquí se habla.
Así que lo dicho, gracias un año más. Nos vemos por aquí, torpedos.
Seguro que a estas alturas de la película todos conocéis Qué vida más triste, el videoblog con las aventuras de Borja y Joseba, que tras unos cuantos años publicando episodios cada domingo religiosamente dio el salto a la televisión y se pueden ver por La Sexta. El caso es que cada vez son más las referencias a la cultura pop, internet, los videojuegos y demás frikadillas en general. En este caso, Borja descubre que la mejor forma de conquistar a su nuevo amor es tomarse la vida como si fuera un videojuego.
Tras el salto, más episodios relacionados con nuestras movidas, como cuando decidieron realizar un juego de lucha o cuando rompieron Youtube subiendo un vídeo con virus. Toma liada!
Existe un lugar en la red más recóndito y lúgubre que yonkis, rotten, putalocura, forocoches o esradio. Un sitio donde la curiosidad y capacicad de síntesis del internauta alcanza cotas dignas de los antiguos foros griegos. Por supuesto, me estoy refiriendo a Yahoo answers. Las siguientes cuestiones están directamente cogidas de allí sin modificación alguna, y pueden producir serios daños mentales. Consulte a su farmacéutico.
Hacía tiempo que no me ilusionaba tanto con un tráiler. Y ES DE UN JUEGO ESPAÑOL, COÑO. Ole los huevos de Mercury Steam. 26 minutes ago
Me estoy bebiendo un Danacol por primera vez en mi vida. De esto a ponerme una prótesis en la cadera e ir al médico por placer hay un paso. 11 hours ago
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