Hablemos del mestizaje. Coger ideas de un lado y de otro para dar como resultado un producto que aunque aparentemente carezca del factor sorpresa, el mero hecho de aunar ingredientes que hasta ahora no han sido mezclados ya es de por sí una novedad. Singularity bebe de esta idea. Todo huele a visto, a sobado, pero la forja de este carismático batiburrillo tiene un algo especial. Y es que las cosas, si están hechas desde una base afianzada y testada, ya tienen medio camino recorrido. El resto es tener algo de arte, y a los de Raven Software les sobra.
Hace unos días le pegué un repaso al historial de videojuegos relacionados con los Transformers, y el balance no se puede decir que sea precisamente bueno. Tratar cualquier a cualquier producto relacionado con la franquicia con desprecio por ser simplemente “juguetes para críos” es tamaño error, y más cuando hablamos de estos juguetes ya han pasado por las manos de más de una generación y poseen un valor nostálgico de peso. Es por eso que tan solo por el hecho de que Transformers: La guerra por Cybertron sea una obra realizada desde el respeto hacia el fan acérrimo pero sin descuidar al público ajeno ya merezca prestarle un poco de atención.
Qué vanguardista que es el hablar en plural cuando soy yo solo el que escribe. El caso es que los apañaos de Activision me han proporcionado 50 códigos para que probéis la beta multijugador + una suscripción de 48 horas a Xbox Live Gold. Para haceros con una, pinchad en este enlace y tras el proceso de registro recibiréis en un ratejo el código de descarga, ya que la beta empieza hoy mismo.
Para los ajenos, Blur es el último título de Bizarre Creations, donde aunque de fachada pueda parecer un juego de coches del montón, la cosa tiene miga al incluir en las carreras la posibilidad de coger items y power ups, dando un regustillo old school, un flow, y un gromenawer que quita el sentío. Además, siendo los artífices de la saga Project Gotham Racing qué menos que otorgarles el beneficio de la duda. Aquí va un poquito de gameplay fresquito para que os pique el gusanillo. Nos vemos en la beta.
A día de hoy existen un porrón de desarrolladoras y distribuidoras en esto de los videojuegos tras varias décadas de auge en el sector donde resultaba tentador subirse al carro aunque complicado hacerse un hueco en la industria, pero si existe una compañía pionera en estos menesteres es sin duda Activision, que celebra este año nada menos que su trigésimo aniversario. Poco queda ya de aquel humilde estudio fundado por el visionario David Crane y otros pioneros en el arte de la programación lúdica en el 79 para desarrollar y distribuir por su cuenta juegos de Atari VCS y modelos posteriores como el 2600, pero desde luego, si a día de hoy es tercera compañía desarrolladora software que mueve más pasta es porque han sabido montárselo fetén y amoldarse a las exigencias de cada época.
No hay duda de que Spiderman es el superhéroe más prolífico del mundo de los videojuegos. Por algo es el personaje abanderado de Marvel, habiendo aparecido ya en más de una treintena de títulos como protagonista y en otros tantos como artista invitado. De la mano de Treyarch, conocidos principalmente por ser los desarrolladores de las entregas de Call of Duty que no realiza Infinity Ward además de los títulos basados en la trilogía de Sam Raimi, nos llega lo que sin duda es el mejor título hasta la fecha del trepamuros, recogiendo todo lo mejor de las últimas entregas y añadiendo un argumento y diseño de enorme calidad. Nueva York está sufriendo una plaga de simbiontes, y sólo Spiderman puede detenerlos, pero para ello deberá recurrir a utilizar el traje alienígena que tantos problemas le ha ocasionado en el pasado. ¿Seremos buenos o por una vez nos decantaremos por “el lado oscuro”?
Último análisis para Rincón Gamer del mes. Esta vez se trata del spin-off de la saga Guitar Hero protagonizado por los Aerosmith. Siembre me han molao los juegos musicales y rollete bemani, y no sé por qué tengo unas capacidades innatas para practicarlos, posiblemente como contraposición a muchas de mis carencias que van desde mi incapacidad para moverme de cintura para abajo al bailar o no saber hacer el pino. El caso es que he pasao un rato majo con él, y me ha servido para saciar un poco mis ganas de cara a la llegada del GH: World Tour.
Es como decir que Juan Mari Arzak encuentra en un sótano grabaciones de Un pinguino en mi ascensor junto a monedas de 2 reales y peladillas. 4 hours ago
Brutal sesión de Western atípico esta noche en @laSexta3 , 800 Balas y El bueno, el feo y el raro. Para pillar por banda el sofá y curtirlo. 9 hours ago
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