Imágenes digitalizadas

No hay duda, lo que más llamó la atención del primer Mortal Kombat aparte de las ingentes cantidades de sangre fue sus gráficos digitalizados. El sprite dibujado era el standard de la época, y el hecho de ver a personas “de verdad” pegándose tortas nos encogió el corazón casi tanto como cuando explotó Namek.

Midway y a colación Williams fueron pioneros en la digitalización de imágenes a éste nivel, y perfilaron su tecnica con las sucesivas entregas de la saga, sin contar otros experimentos como Pit Fighter, Primal Rage o en menor medida Narc.

Para la realización de MK1, Boon y Tobias se pusieron a dar calor y lograron que los de Midway se hicieran con una cámara de alta definición Hi-8, que era como las de ocho milímetros que se usan para cine pero con mayor resolución. Al principio, ni usaban la extendida técnica del croma ni porras. Con un fondo gris, capturaban todas las imágenes de los actores realizando los movimientos de los luchadores a pelo, para luego recortarlas a mano, trabajo de chinos. De ahí que en algunos personajes se vean los bordes de colores extraños y con unos degradados churretosos, porque era un coñazo la tarea y no salía todo lo bien que debería. Para colmo, no realizaban capturas de un solo fotograma, sino que realizaban mini vídeos de 2 o 3 segundo de donde sacaban el frame más adecuado. La pesadilla de los creadores de chars para el Mugen.

Algunos de los personajes realizaban movimientos ciertamente antinaturales, por lo que había que echarle imaginación, para la clásica patada voladora de Liu Kang cogían al menda y lo subían en un taburete, poniéndole un palo fregona en la patorra para que la tuviera recta, y ya luego pues al capturar y retocar parecía que el actor había estado trabajando en el Circo del Sol.

“Vamos nena, más sugerente, más pervertido”

Para realizar a Goro tuvieron que echarle más imaginación, porque costaba un pastizal crear un disfraz así y que quedara creíble, así que cogieron a un coleguita llamado Curt Chiarelli que era escultor se curró una figurita del monstruo que luego moldearon en látex, para así poder malearlo y capturar todos los movimientos que fueran necesarios, igual que lo que hacen en la serie de Pingu. Al final les salió un churro porque no quedaba la imagen nada fluida, así que para muchos movimientos tuvieron que hacer al final el disfraz de marras así a lo cutre para luego darle un buen puñao de retoques en el Photoshop.

En MK2 la cosa mejoró bastante. Cambiaron la Hi-8 por una Sony de alta definición, además de usar el croma de fondo y así facilitar el recorte de los sprites, que ahora sí se capturaban por fotogramas directamente en el ordenador, por lo que todo esto se nota en el resultado final. Además se inventaron triquiñuelas para mejorar la nitidez de los gráficos. Aunque la captura original se realizaba a 128 millones de colores, había tonalidades que no se representaban fielmente, como las de la piel, por lo que utilizaban un pulverizador con aguita para exagerar la musculatura de los actores al más puro estilo slideshow del Interviú. Además, optaron por retocar digitalmente toda la coloración del sprite para darle más vivacidad a los colores, que quedaban mu tristes.

Para hacer a Kintaro siguieron la misma operación que con Goro, un muñequito animado y palante, aunque ésta vez les salió mucho mejor y no tuvieron que usar a un actor. Ésta técnica con figuritas la perfeccionarían más todavía en MK3 para la creación de Sheeva, que prácticamente parece “real” y podía trabajar perfectamente en la charcutería de tu barrio.

“A mí me recuerda a Cher”

El asunto de capturar monigotes tuvo repercusión en la industria, y en 1994 apareció Primal Rage, hecho exclusivamente con miniaturas animadas que representaban dinosaurios y demás bichos prehistóricos dándose candela, aunque la realización de éstos alcanzó unos increíbles resultados al integrar un armazón metálico en la figura de látex para poder realizar mejor las animaciones así como la inclusión de pelambre y diferentes texturas en al superficie del muñequito. De todas formas, el verdadero precursor de la técnica usada para Mortal Kombat fue Pit Fighter, un juego de lucha de la casa que utilizó de forma más rudimentaria la captura de movimientos, aunque en éste caso se recoloreaba casi todo el sprite para darle forma, usando la imagen real tan solo casi como guía o referencia.

“Primal Rage y Pit Fighter”

Después de tantas movidas, Boon y Tobias estaban más que duchos en la materia, y en MK3 culminaron el sistema volviendo a utilizar el modelo de cámara Sony que ya utilizaron, aunque ésta vez aprovechando su verdadera potencia de captura a 256 millones de colores, reducidos antes a la mitad porque al pasar dichas imágenes al ordenador, éstas aparecían como con manchas debido a que el software que usaban no soportaba el procesamiento de tal cantidad de información. En el 95 se ve que cambiaron de programa y ya pudieron hacerlo en condiciones. Tampoco os penséis que para el retoque final usaban algún método solo alcanzable por las grandes empresas, que utilizaban el Photoshop 3.0.

Continuarían haciendo algún que otro apañe con el croma para añadir nuevos luchadores o movimientos en Ultimate MK3 o MK Trilogy, pero a partir de MK4 se dejó de utilizar tal procedimiento para pasarse al motion capture, que fue usado para movimientos puntuales, y explotado en su totalidad ya en la nueva hornada de títulos a raíz de MK Deadly Alliance, donde incluso algunos de los actores que prestaban su figura para la creación de los personajes continuó trabajando para Midway para seguir manteniendo la esencia de éstos.

Un caso especial fue el de Carlos Pesina, quien hizo de Raiden en todas las entregas hasta entonces, y dado su conocimiento tanto de artista como de experto en artes marciales ha estado colaborando en la saga hasta el día de hoy. Incluso existe un personaje en las últimas entregas llamado Mokap (MOtion CApture) con el que es homenajeado poniendo su propia voz y careto aparte de los movimientos. También es curioso el asunto de su hermano, Daniel Pesina, que hacía de Johnny Cage y de todos los ninjas de las dos primeras partes, que cogió el tío y fichó para salir en un título de Atari Jaguar llamado The Realm Fighters. Y el tío, más tonto que Pichote va y hace un anuncio para dicho juego en el que aparecía disfrazado de su alter ego con un texto que decía “Hasta Johhny Cage se pasa a The Realm Fighters”. Claro, los de Midway se pillaron tal rebote que lo mandaron a la puta calle, y por eso no aparee su personaje en MK3. Y para colmo el juego ni salió y la Jaguar se fue al garete.

“Ay…”

Otros tantos actorcetes y especialistas dieron vida a la plantilla de MK, siendo casi todos ellos currantes anónimos que aparte de esos papeles no hicieron nada más digno de reseñar, salvo nuestra queridísima Kerri Hoskins, amiga de la web, playmate del señor Hepfner e intérprete de la teniente Sonya Blade. Desde aquí le mandamos un saludo.

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