Análisis Etrian Odyssey

Y ahora toca nuevo análisis pseudo “pofesioná” para Rincón Portatil. Este curioso rpg ha ocupado algunas de mis pocas horas muertas este mes, que a falta de engancharme a algo que realmente me tenga anclado, pues he optado por un jueguecillo tranquilito para picar entre horas. Por cierto, uno de esos proyectillos es el nuevo diseño para la web en el que estoy trabajando con la ayuda del señor Oscar Plaza el resto de compañeros. Ya veréis, ya!

La vertiente más clásica del género:

Parece que estamos viviendo un resurgir del género rpg gracias a nuevo punto de vista que nos presenta Nintendo DS. Aunque en un principio pueda resultar chocante utilizar una plataforma portátil para jugar a un tipo de juegos que requieren calma y largas sesiones continuadas, resulta curiosa la aceptación que está teniendo el rol de corte japonés entre los usuarios. Prueba de ello es el lanzamiento en España de este Etrian Odyssey por parte de la propia Nintendo, que nos trae el título con un año de retraso con respecto a su salida en Japón y totalmente traducido al castellano. Como dice el refrán, más vale tarde que importado.

Por mucho que avance el género hacia fórmulas novedosas, muchos jugadores prefieren disfrutar de rpgs de la vieja escuela. Largos, difíciles, nada aptos para el jugador casual, y Etrian Odyssey cumple todos esos requisitos con creces, siendo un título realmente complicado que solo disfrutarán los más curtidos en el género, ya que la tediosa dificultad y lenta progresión desesperará al jugador novel.

Sin entrar en detalles, el juego se desarrolla en una perspectiva en primera persona que rescata la estructura de los juegos de rol de ordenador de hace unos años, como Dungeon Master o la conocida saga Eye of the Beholder. En ellos, nos movemos por escenarios laberínticos construidos sobre una cuadrícula, por la que avanzaremos de cuadro en cuadro a medida que pulsamos la dirección por la que queremos ir, alejándose el movimiento fluido de un fps. La gracia de Etrian Odyssey es que aprovecha las dos pantallas de Nintendo DS para mostrarnos en una de ellas el mapa de la mazmorra que recorremos permanentemente, pudiendo dibujar el mapa a medida que lo vamos descubriendo, así como todo tipo de anotaciones necesarias para recordar todos los eventos, objetos y caminos que iremos descubriendo. Esta fórmula es una evolución lógica de lo que había que hacer en aquellos juegos para ordenadores de 8 bits donde jugábamos con una libreta de cuadros junto al monitor e íbamos pintando el mapa para no perdernos.

Por otro lado, el sistema de combate se rige por la clásica fórmula por turnos, representada en primera persona donde no veremos a nuestros personajes pero sí a los monstruos, al más puro estilo Dragon Quest, donde la estrategia a la hora de utilizar las habilidades que disponemos es fundamental.

Si has llegado hasta aquí y no has dejado de leer es porque realmente eres adicto al género y te puede interesar Etrian Odyssey, así que vamos a ahondar más en lo que nos vamos a encontrar…

El sistema de juego:

Aunque con un sistema de juego profundo, la estructura básica del juego es de lo más simple. En primera instancia tendremos que crear a nuestro grupo de protagonistas pudiendo elegir entre las profesiones más clásicas del género: Guerrero, paladín, mago, guardabosques… así hasta nueve (dos de ellas bloqueados al principio), de los que podremos manejar simultáneamente cinco. Toda la aventura gira en torno a un laberíntico bosque plagado de peligros a donde todos los grupos de aventureros se adentran en busca de fama y gloria, por lo que iremos descendiendo niveles para adentrarnos cada vez más en sus profundidades. Treinta niveles de profundidad tiene el bosque, y teniendo en cuenta que para recorrer y encontrar todos los secretos de cada uno de ellos se puede tardar más de una hora entre subir de nivel y volver continuamente al pueblo para descansar y comprar equipamiento, estaremos entretenidos con este juego durante un buen puñado de horas.

Hablando del pueblo, también será único, y todo el tiempo que pasemos fuera de las mazmorras será para volver a él para realizar todo tipo de gestiones en los diferentes establecimientos que hay. Podremos ir a la posada para descansar y grabar la partida, visitar la taberna para informarse de misiones secundarias a realizar, la botica para restaurar nuestras heridas, a la tienda para comprar nuevo equipo y vender los objetos que encontremos en nuestro camino, el gremio de guerreros para crear y gestionar a nuestros personajes o una especie de ayuntamiento donde almacenar en una base de datos todos los ítems y enemigos que vayamos descubriendo.

Estos lugares serán los únicos que podremos visitar más allá de las mazmorras en sí, por lo que se han minimizado las posibilidades de interacción con npcs más allá de lo esencial para seguir adelante en nuestra aventura.

El laberinto de Yggdrasil, como hemos dicho, está formado por 30 niveles, divididos en estratos, término utilizado para delimitar los diferentes grupos de áreas de corte similar, así pues, visitaremos desde los frondosos bosques de los primeros niveles a lúgubres mazmorras pasando por varios tipos de pantanos y bóvedas. El recorrido será más o menos lineal, aunque si inspeccionamos cada lugar concienzudamente encontraremos pasajes secretos o atajos. Además, para viajar entre estratos tendremos la posibilidad de usar el punto geomagnético, que no es más que un enclave para viajar directamente a los niveles inferiores desde la superficie, cosa que será muy a menudo.

Gráficos y sonido:

Ya de por sí el género de los rpgs no suele ampararse demasiado en el apartado visual en pos de una historia profunda, verdadero corazón de un título de estas características. Etrian Odyssey dentro de sus pretensiones cumple satisfactoriamente. Los escenarios están formados en tres dimensiones sobre una cuadrícula, que podremos recorrer libremente de bloque en bloque y veremos constantemente cómo va apareciendo el escenario a nuestro alrededor. Lo que no veremos serán a los enemigos, personajes o ítems.

Para los combates saltaremos a un escenario plano donde visualizamos a los enemigos en forma de amenos y variados sprites en 2d. Nuestros personajes tampoco tendrán su representación en pantalla más allá de las imágenes predefinidas de personaje que podremos visionar en los menús, de los cuales, por cierto, hay para elegir cuatro diferentes por cada clase. Al conversar con los diferentes personajes que nos encontremos también serán utilizados sprites estáticos, por lo que en general y salvando el mapeado tridimensional, estaremos ante un juego pausado y con pocos alardes gráficos.

La parte musical corre a cuenta del genial Yuzo Koshiro, que siempre será recordado como el compositor de las melodías del primer Streets of Rage, además de otros tantos títulos emblemáticos de Sega. La clase y el estilo de sus creaciones sigue presente aquí, donde nos deleitaremos con piezas que aunque se repiten con bastante frecuencia, no molestan en ningún momento, y son un perfecto acompañamiento para las largas horas que pasaremos descendiendo niveles del laberinto.

Los efectos de sonido no destacan en ningún momento, siendo los necesarios en cada momento y amenizando los diferentes golpes y conjuros que realizamos en combate.

Conclusión:

Un juego exigente para aficionados exigentes al género. No resultará asequible para los jugadores asiduos de juegos fáciles como la saga Final Fantasy o derivados, pero contentará a los veteranos del rol japonés más hardcore, quienes encontrarán un título compuesto por sus ingredientes preferidos: Una curva aprendizaje y una progresión excesivamente lenta, muchísimos enemigos y combates para hacerse cada vez más fuerte, así como un flexible sistema de creación de personajes que fomentará la estrategia por encima de una de por sí tediosa repetición de acciones.

Nota:7 (Bájale un punto si no te gustan mucho los rpgs de este estilo!)

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3 comentarios

  1. A mí me encantan este tipo de juegos, y me parece un gran hallazgo dibujar el mapa en la pantalla táctil, pero es un juego excesivamente monótono y sobre todo posee una dificultad exagerada. Pero el muy jodido engancha… ya podrían dedicarse a sacar remakes/ports/emuladores para DS de rpgs de los de verdad, como Eye of the beholder, Lands of lore, Dark heart of Uukrul, Might & magic, etc.

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